Un fan de Wolfrang me pidió ayer que colgara en el blog algo más de éste nuestro querido compositor austriaco. He encontrado un movimiento de la Pequeña Serenata Nocturna que se sigue muy bien en la partitura del vídeo. Recomiendo seguir la primera voz, y si alguien se atreve, que pruebe a tocar algunas partes a la vez. Es una buena manera de darse cuenta del trabajo que requiere la correcta interpretación a tempo de una partitura, aunque la sencillez y naturalidad de la melodía nos engañe y quiera hacernos creer que es facilona.
Figaro y Susanna, su prometida, criados del Conde de Almaviva, están ultimando preparativos para su boda: él está tomando medidas de la habitación que ocuparán al casarse, para comprobar que el lecho nupcial quedará bien dentro del cuarto que les ha cedido su patrón, y le comenta que no podían haber obtenido un lugar mejor, ya que están muy cerca de los aposentos de sus señores y así podrán atenderlos de inmediato cuando éstos los llamen. Susanna no quiere que se coloque la cama en esa habitación, ya que ésta tiene un fin estratégico: está cerca de la del Conde, que se opone a su matrimonio y la corteja.
Figaro, al quedarse solo, cuando Susanna se retira a atender a la Condesa, se muestra furioso, y piensa entonces que si el Conde de Almaviva quiere bailar (Aria: Se vuol ballare), sólo lo hará al son que él toque. Las Bodas de Fígaro es una ópera bufa de Mozart. Vamos a escuchar el aria de Fígaro, un bajo, ya que canta en una tesitura muy grave. El aria comienza con el fragmento que conocemos por haberlo tocado en clase (Se vuol ballare...) y concluye con el mismo fragmento, por lo que nos encontramos con un aria da capo, es decir, que finaliza con el comienzo.
Como está traducida, no os costará seguir el texto. A ver si os gusta.
El 27 de Enero de 1756 nació uno de los más famosos compositores de lo que hoy denominamos música culta. Es una buena excusa para recordar alguna obra del genio de Salzburgo.Como a los alumnos de "Río Gállego" les gusta bastante el aria de la Reina de la Noche de La flauta mágica, y éste es su blog, creo que no está de más oirla de nuevo:
Y de Papageno y Papagena queriendo tener "Papagenitos", ¿os acordáis?:
La música de Mozart ha sido muy utilizada en bandas sonoras, canciones y publicidad. A continuación os muestro dos ejemplos. Uno es una versión "botellera" de la Marcha turca y la segunda, una pieza "oficinesca" (me acabo de inventar la palabra) con la Pequeña Serenata Nocturna como fuente de inspiración:
Sólo un músico sabe la cantidad de accidentes que pueden ocurrir durante un concierto: una corriente de aire se te lleva las partituras, la silla cojea, te entran ganas de estornudar,... Parte del éxito en una actuación depende de prevenir esos problemas y anticiparte a ellos... porque aparecerán otros que requerirán toda tu atención (una mosca, un niño distrayéndote en la primera fila,...¡qué ricura!). Además, tiene que sonar perfecto, porque el público no ha ido a verte para escuchar excusas, sino para oir tu música. Ése es el drama: debes llevar todo tan controlado que no hay margen para cometer ningún error, sean las condiciones favorables o no.
Damos carpetazo a 2008 y comenzamos 2009 con un concertista al que le ocurre de todo durante la interpretación de una sonata de Mozart, pero él continúa impertérrito su actuación. Se nota que había estudiado.