Alumnos entregados a la causa. Esos son los chicos del CEIP Tucci. Chicos muy activos, esos que se apuntan a un bombardeo, hacen que las posibilidades para hacer actividades en clase se multipliquen. Y a veces lo hacen de tal manera, que uno no sabe adónde pueden llegar.
Después de sus vídeos con interpretaciones instrumentales, sus bailes y obras de teatro, ahora se atreven a dar el gran salto: la publicidad. Participan en el concurso Batidos Puleva de vídeos escolares y han conseguido grabar un spot en el que bailan y actúan como verdaderos profesionales del medio. ¡Vaya nivel!
Para verlo pinchad en la foto de esta entrada. Allí están los tuccis: todo pasión. ¡Mucha suerte!
Con sorpresa y desesperación he advertido que los reproductores de Goear que utilizamos para insertar en las entradas del blog archivos de audio están incluyendo publicidad al darle al play. Es una publicidad ajena al blog y por lo tanto no nos reporta ningún beneficio, es más, molesta bastante y no tiene nada que ver con nuestro campo de trabajo. Consecuencia: hay que buscarse la vida de otra forma. Localizaremos otro servidor que no incluya publicidad. Lo malo es que todos los reproductores que están funcionando son demasiados para cambiarlos de golpe, o sea que paciencia de momento.
¡Adios Goear! Fue bonito mientras duró, pero hoy le he dado al play y en vez de Boccherini me ha salido una vaca hablando. Es más de lo que mis orejas pueden soportar ( y eso que ya tienen callo). ¿Es que no puede haber en todo el planeta ni un rincón sin publicidad? Mejor dicho:
¿Es que no puede haber en todo el planeta ni un rincón sin publicidad?
(Acabo de cargarme la primera vaca. Ya no habla ningún bicho antes de que suene Boccherini.
Sé que algunos estáis deprimidos por el comienzo del curso. Para contrarrestar el efecto “grandes madrugones se avecinan” podéis ver este vídeo publicitario que utiliza una versión de la banda sonora de la película Sonrisas y lágrimas en una estación de tren. Si ocurriera algo así en las paradas de la ruta del transporte escolar, el camino al instituto sería menos duro...
La música es un elemento fundamental en la publicidad, ya que potencia las imágenes y el mensaje del spot. A la hora de elegir la música, los publicitarios pueden optar por música original para el anuncio o por música prestada para él.
No es infrecuente que música publicitaria acabe convirtiéndose en un éxito mayor que el producto anunciado; suele consistir en una melodía breve y pegadiza, llamada jingle, que puede permanecer en nuestra memoria durante años y por ello ser utilizada periódicamente por las marcas publicitadas como reclamo comercial. Un buen ejemplo de ello son los anuncios de Navidad, época en la que siempre vuelve a casa vuelve un turrón con la misma melodía o en la que unas famosas muñecas se dirigen infatigables a un portal para hacerllegar a un niño su cariño y su amistad. Por todo pasa el tiempo menos por las natillas que llevan años y años alimentando a generaciones de deportistas al son de la misma melodía. A veces los creativos publicitarios incorporan música culta en sus anuncios. Es bastante complejo encontrar un fragmento breve y lo suficientemente llamativo como para que pueda captar en unos segundos la atención de público de todas las edades, pero esta música "más elaborada" es una fuente de la que beben con éxito algunas marcas. En una entrada anterior ya vimos dos anuncios en los que la música de Mozart era el elemento fundamental; en el spot que aparece a continuación la música es un arreglo de Pedro y el lobo de Prokofiev, compositor ruso del S.XX que compuso esta obra pretendiendo ilustrar musicalmente un cuento para niños. Seguro que conocéis el anuncio, pero ahora ya sabéis el título y autor de la música. La "culpa" la tiene María, alumna de 4º de ESO, que me hizo la sugerencia para esta entrada. Gracias.