Nos trasladamos a los años 40: las big bands y la era del swing. Y lo hacemos de la mano de los alumnos de 4º ESO, escuchando la grabación de una de las piezas emblemáticas de la época: In the mood (En forma).
Su autor, Glenn Miller, se alistó en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial, encargándose de tocar para las tropas americanas que luchaban en Europa. Glenn Miller nunca pudo regresar a América: falleció en accidente de avión cuando se dirigía a iniciar una gira para tocar en varias ciudades europeas que ya habían sido liberadas por las tropas aliadas.
Pinchando la imagen podréis escuchar nuestra versión de la pieza que fue quince semanas consecutivas número uno de las listas de éxitos en 1940. A ver si para la próxima grabación nuestros tímidos músicos de 4º se atreven a dejarnos ver el vertiginoso movimiento de sus baquetas en un vídeo. De momento nos tendremos que conformar sólo con oirlos.
Alumnos entregados a la causa. Esos son los chicos del CEIP Tucci. Chicos muy activos, esos que se apuntan a un bombardeo, hacen que las posibilidades para hacer actividades en clase se multipliquen. Y a veces lo hacen de tal manera, que uno no sabe adónde pueden llegar.
Después de sus vídeos con interpretaciones instrumentales, sus bailes y obras de teatro, ahora se atreven a dar el gran salto: la publicidad. Participan en el concurso Batidos Puleva de vídeos escolares y han conseguido grabar un spot en el que bailan y actúan como verdaderos profesionales del medio. ¡Vaya nivel!
Para verlo pinchad en la foto de esta entrada. Allí están los tuccis: todo pasión. ¡Mucha suerte!
Partitura adaptada para todos lo públicos. Sólo tiene dos problemas: el sol sostenido que siempre se os atraganta, y el comienzo en el tiempo correcto, que con la base que lleva parece un poco extraño. Os doy la receta para salir airosos: cuando escuchéis la base tenéis que contar tres campanitas y encima de la cuarta, que coincide con el sonido del plato, tocad la primera nota (la).
Es muy difícil resistir la tentación de esperar a la cuarta para empezar después, pero seguro que lo conseguís con un poco de concentración. Espero que os guste.
Y última entrega del curso en cuanto a audiciones se refiere: los Nacionalismos musicales en Europa y una pequeñísima muestra del S.XX. Todas son muy conocidas, por lo que sólo hay que fijar los títulos y los autores. Sobre ellas haremos los comentarios de audición y/o versiones instrumentales, antes de abordar las músicas populares urbanas.
Ánimo, que ya queda poco. A por ellas.
Rusia: Mussorgsky, Una noche en el Monte Pelado
Mussorgsky, Cuadros de una exposición. Promenade
Rimsky Korsakov, Capricho español (Escena y canto gitano)
Puccini representa la culminación de la larga historia de la ópera italiana y hace comenzar el S.XX con el germen de un nuevo lenguaje musical, que tardaría décadas en ser reconocido por los músicos de vanguardia.
En su obra Tosca intriga, violencia y pasión se mezclan en una historia en la que no se suaviza nada, sino que se potencia el efecto dramáticos haciendo aparecer en escena desde el asesinato hasta el suicidio pasando por el fusilamiento y la tortura. Podrían ser los ingredientes de una película de gran éxito de taquilla hoy en día, pero también para el público italiano de los primeros años del S.XX tenían su interés, sobre todo estando subrayados por la emocionante música de Puccini
El complejo argumento de Tosca puede resumirse en sus hechos centrales: la protagonista revela involuntariamente una pista sobre el escondite de Angelotti, cónsul de la república al que busca la policía, pero quien acaba siendo detenido es su amado Cavadarossi. El jefe de policía Scarpia, el hombre más temido de Roma, pide a Tosca que se entregue a él a cambio de la libertad de Cavadarossi; Tosca se niega, pero para que no torturen más a su amado revela el escondite del cónsul obteniendo al final un salvoconducto (que el público sabe que es falso, pero ella no) para liberar al detenido; cuando Scarpia se dispone a cumplir su parte del trato ella le apuñala.
En el último acto y antes que pasen a buscarlo para su inminente ejecución, Mario Cavadarossi recuerda los momentos vividos con Tosca; ella aparece con el falso salvoconducto y le cuenta que cuando lo fusilen, el fuego no será real y podrán huir. Pero la ejecución se produce y ella descubre con horror que su amado ha muerto; antes de ser arrestada por los hombres de Scarpia, huye y se quita la vida tirándose al vacío desde un torreón.
En la siguiente animación podemos escuchar el aria E lucevan le stelle (Y brillaban las estrellas) en la que Mario antes de su ejecución recuerda los bellos momentos vividos con Tosca. En el vídeo aparecen los personajes más relevantes de la historia y momentos, detalles y situaciones que se dan en la ópera. Tomad buena nota de ellos para completar el comentario de audición que haremos en clase.
Y más allá de la tragedia...disfrutad de la música de Puccini.
E lucevan le stelle... Y brillaban las estrellas,
Ed olezzava la terra... Y olía la tierra, Stridea l'uscio dell'orto... Chirriaba la puerta del huerto, E un passo sfiorava la arena... Y unos pasos rozaban la arena... Entrava ella, fragrante, Entraba ella, fragante, Mi cadea fra le braccia... Caía entre mis brazos... Oh! dolci baci, o languide carezze, ¡Oh, dulces besos! ¡Oh, lánguidas caricias, Mentr'io fremente Mientras yo, tembloroso, Le belle forme disciogliea dai veli! Sus bellas formas desataba de los velos! Svanì per sempre il sogno mio d'amore... Se desvaneció para siempre mi sueño de amor... L'ora è fuggita... La hora ha pasado... E muoio disperato! ¡Y muero desesperado! E muoio disperato! ¡Y muero desesperado! E non ho amato mai tanto la vita!... ¡Y jamás he amado tanto la vida! Tanto la vita!... ¡Tanto la vida!
Aunque sé que alguno de mis alumnos de la Sección Bilingüe de Primero de ESO, a estas horas aún estará perjudicado a causa de las fatigas de nuestro viaje a Futuroscope, no queda más remedio que continuar trabajando.
Esta semana vamos a alternar nuestro repaso a los intervalos (no os olvidéis de que tenemos el examen prácticamente ya) con una pieza que seguro que os saca del bajón que produce la vuelta y que nos anticipa el tema del jazz, que estamos a punto de atacar.
Así que si pincháis en la imagen nos vamos de viaje otra vez, pero esta vez cruzamos el charco. Con "genuino sonido americano".
Hay partituras a la que sacamos muy jugo en clase. El lied de Schubert La trucha (Die Forelle) es una de ellas: lo hemos escuchado siguiendo la partitura, hemos imaginado las aventuras de la protagonista leyendo el texto, hemos visualizado sus movimientos escuchando atentamente el acompañamiento del piano, hemos tocado la melodía principal con una base "algo alejada" de la estética musical del Romanticismo, y hasta algún inconsciente (que no voy a citar) se ha atrevido a cantarla.
Pero no somos los únicos que exprimimos al pobre pececillo, ya que el mismo Schubert lo hizo, y con bastante buen resultado: la alegre melodía del lied fue utilizada por su autor más tarde para componer un quinteto en el se repite una y otra vez con variaciones con respecto a la original. Para seguir en la misma dinámica y sacarle todo el jugo posible, os he reunido en un wix las versiones instrumental y vocal (quinteto y lied) originales de Schubert, la letra del lied para poder seguirlo bien, y el play back con la partitura de la versión que tocamos en clase. Así que pinchad en la imagen y ¡a escuchar, a tocar y a cantar! Con esto y los ejercicios del tema del Romanticismo, los que no viajáis a Francia tenéis trabajo de sobra.
Y en cuanto a los viajeros... tenéis la misma tarea que los demás con un añadido: como me he enterado de que os gusta mucho cantarla en la clase de matemáticas, os aprendéis la letra; ¡a ver si sois tan lanzados como para cantarmela a mí en alemán, enterita y afinada en el autobús!
Os pongo una pequeña muestra de música instrumental del Romanticismo como audiciones obligatorias para este tema. Os recuerdo que en un post anterior tenéis las de música vocal. Os he añadido abajo la Marcha fúnebre por la que varios me habéis preguntado en clase. Id escuchándolas, que pronto es el examen y tenemos un viaje por medio.
Preludio número 4 de Chopin
Estudio número 3 opus 10 de Chopin
Ensueño de Schumann
Sinfonía italiana de Mendelssohn.
Danza húngara número 5 de Brahms
Vals de las flores de El Cascanueces de Tchaikovski
¿Qué haces si eres un pianista de manos pequeñas y quieres tocar una partitura de Rachmaninov, que por lo visto las tenía grandes? Pues te buscas la vida, que es lo que hace el protagonista del siguiente vídeo.
A propósito de los virtuosos intérpretes del Romanticismo hemos visto estos días en clase algunas figuras de primer orden que fueron amiradas en su época tanto por su talento como compositores como por su excepcional técnica; en este blog hemos hablado en otras ocasiones del gran violinista Paganini (Pactos con el diablo) y de la pianista Clara Schumann (La gran Clara). Pero uno de los más admirados por sus "acrobacias pianísticas" fue Franz Liszt.
La imagen que acompaña esta entrada representa ua caricatura del músico en la que aparece tocando con ocho brazos, tal era el efecto que causaba en su público. Fue considerado un prodigio desde niño y no dudó en exhibir su talento pianístico cuando surgiera la ocasión, llegando incluso a desafiar a duelos pianísticos (con padrinos incluidos) a quien se le ocurriera jactarse de ser mejor que él.
A un virtuoso como él, convencido de serlo, y pianista además, no le sentaría bien ver el siguiente vídeo: una versión de su Rapsodia húngara número 2, en la que los intérpretes se las ingenian para distribuirse la partitura a lo largo y ancho del piano, llegando a utilizar partes del cuerpo que no se suelen usar tocando un instrumento.
Demasiado movimiento para alguien que no sea Liszt.
Primera entrega de las audiciones del Romanticismo. Comenzamos con siete piezas de música vocal sobre las que estamos trabajando en clase ya sea mediante comentarios de audición o mediante interpretación instrumental. Os recuerdo que debéis memorizar títulos y autores, o sea que no es suficiente con tararear, que ya sé que las conocéis todos.<>
"Casta diva" de la ópera Norma de Bellini.
"Va pensiero" de la ópera Nabucodonosor de Verdi.
"La donna è mòbile" de la ópera Rigoletto de Verdi.
Brindis de La traviata de Verdi.
Habanera de Carmen de Bizet.
Cabalgata de las walkirias de La Walkiria de Wagner. Canción de cuna. Lied de Brahms
Durante los primeros días de esta recién inaugurada tercera evaluación hemos estado preparando en Cuarto de ESO una versión del Don't worry, be happy de Bobby McFerrin, y por cuestiones diversas (viaje de estudios, visitas fuera del instituto, etc.) no nos quedaba más remedio que grabarla ayer. En esa clase o nunca. Siendo el primer día después de las vacaciones parecía misión imposible, ya que no es una pieza fácil y se nos podía haber olvidado. Pero nos pusimos a ello.
Vamos contrarreloj. Sacamos los instrumentos y partituras. Hay que hacer algunos cambios porque faltan a clase tres alumnos y hay que sustituirles en su instrumento. Sin problemas, todos hemos estudiado todas las voces. Repasamos las voces por separado, ajustamos las entradas. Establecemos la estructura definitiva... y sin casi tiempo, esbozamos un final. Grabamos.
Primera toma: fracaso absoluto. Segunda toma: problemas con las entradas. Volvemos a fallar. Quedan sólo cinco minutos para que suene el timbre (que no nos puede pillar, evidentemente), por lo que sólo tenemos una oportunidad. Sólo una oportunidad, como los mejores, como los grandes artistas... por lo que no queda más remedio que establecer una consigna: "Pase lo quepase, seguid adelante y no paréis." Concentración ... y a tocar.
Y no pararon. En la grabación escucharéis cosas raras: se oyen maderas que no tienen que sonar, pero que no consiguen despistar a los bajos; se oyen entradas dubitativas, pero los instrumentos aparecen; se oyen "improvisaciones" del teclado, pero a ritmo la melodía continúa; alguno se despista con el güiro, pero se recompone,... y ellos siguen tocando, concentrados, porque hay que dejar acabado el trabajo. Ahora o nunca.
Pudimos acabar antes del timbre; pinchando en la imagen de abajo podréis escuchar el resultado, pero más allá de la música veréis un buen ejemplo de cómo el esfuerzo por un proyecto común puede superar los fallos individuales si todo el grupo va en la misma dirección.
Gracias a todos, chicos. Y sobre todo a Pedro, por prestarnos " su voz melodiosa".